octubre 05, 2009

Adiós, Mercedes Sosa


Te vas Negra linda, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el pecho y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Mercedes, vestida de mar.

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octubre 02, 2009

Profesores de Cpech: Temporeros de la educación


Por René Olivares Jara (Profesor de Lenguaje y Comunicación en Cpech desde 2003)

Aprovecho el espacio que me brinda para informar a sus lectores de la situación en la que se encuentran los profesores del Preuniversitario Cpech, entre los cuales me encuentro.En este momento estamos en una etapa de negociación con la empresa, debido a nuestras condiciones laborales. Contratados “a plazo fijo”, durante años hemos sido despedidos en verano y recontratados en abril para que la empresa pueda ahorre nuestras vacaciones. Somos verdaderos temporeros de la educación. Mientras muchos de nuestros alumnos comienzan el proceso de su vida universitaria gracias en gran medida a nuestro trabajo, somos despedidos en masa y debemos vivir un cuarto del año sin sueldo. Mientras Cpech se beneficia económicamente de los logros académicos de nuestros estudiantes, su “capital humano” principal debe vivir de lo que pueda ahorran durante los 8 meses que dura un trabajo con un sistema de contratación más que flexible.
Esta situación se ha extendido por años, pero ya hemos aguantado bastante. Al entrar en vigencia la “Ley de la semana corrida”, en vez de entregársenos el bono que pagaría nuestros fines de semana proporcional al sueldo dado, Cpech redujo el dinero que pagaba por bloque en el Bono 1 (profesores con mejor remuneración) de $5380 a $4290, contraviniendo lo que se nos había anunciado a principio de año, cumpliendo con la ley, pero a costa de nuestro sueldo. Pareciera que los profesores somos los únicos profesionales que sólo deben contentarse con la vocación, relegando cualquier aspiración de tener una mejora en su situación laboral.
Aunque escribo a título personal (sin representatividad legal y sólo por interés y por cansancio de esta situación que parece perpetuarse), creo que lo hago también a nombre de muchos de mis compañeros que por miedo no expresan su descontento, pues creen que los van a despedir, aceptando incluso políticas desmedidas de la empresa, actuando como si nada pasara para mantener las pocas chauchas que les ha tirado el patrón al suelo para que las recojan. Pertenezco a un sindicato que se formó pese a ese miedo, cansado ya de que nos exploten, conscientes de que el trabajo es necesario, pero también la dignidad.
Yo no tengo miedo a que me echen. A mí me echan todos los años.


Nota del posteador: un par de comentarios que aparecieron sobre este artículo, publicado originalmente en el periódico The Clinic:
yo trabaje ahi… y apoyo totalmente la queja que hace René Olivares Jara. Nadie toma en cuenta que en los Preu tenemos que suplir las deficiencias de cuatro años de Educacion Media (y a veces las de toda la educacion) en 8 meses, bajo una presion mayor que la de un profesor normal, para luego ser despedidos y recontratados, despedidos y recontratados… precariedad laboral en estado puro. Y mas encima, a bajar los sueldos… es increible que en materia de educacion hayamos caido tan bajo
Marcela

Rene. Que verguenza mas grande y mas aun de los que pudiendo impedir estos abusos no lo hacen.Es tan tremendo ver como el pisoteo a la dignidad al colectivo social no parece importarle.Total ,a esta altura,parece que el individualismo ya forma parte de nuestra genetica.

Soy profesora como tu,pero sabes,ME CANSE y un dia en que venia en un bus de mierda,de un colegio de mierda,con profes y colegas de mierda,director de mierda,ministra de mierda y mas encima llorando dije…A LA MIERDA CON TODO.Y no fui mas a clases.Estaba cansada de que me trataran como una alpargata,de los atropellos de los apitutados de siempre en las corporaciones,de la mediocridad de los colegas(pocos se salvan),de una directora incompetente y zorra de marca mayor,que no aceptaba sugerencias porque temia a la competencia(tipico de mediocre que no entiende que la capacidad de un profesional hay que apoyarla y estimularla) Y de unos alumnos que producto de este sistema,de padres irresponsables,y por supuesto de la cultura farandulera se han convertido en unos imbeciles y agresivos.Los que se salvan me preocupan y duelen,pues no se si van a lograr sobrevivir.A ellos mis respetos.Y a los que amamos ensenar,pero que jamas vamos a aceptar hacerlo de rodillas.

Un abrazo solidario Rene.Y harta fuerza.
Gabriela

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septiembre 11, 2009

Sobre Marco Enríquez-Ominami (MEO)


Recortes de Prensa
MEO, Pinochet y Bolivia
El domingo pasado el diputado presidenciable Marco Enríquez-Ominami aseguró en el cuerpo Reportajes de La Tercera que en materia de relaciones con Bolivia él
se definiría como "pinochetista", en relación a la propuesta que Augusto Pinochet hiciera en 1975 al general Hugo Banzer.
El problema es que en su audaz planteamiento Marco Enríquez-Ominami comete una errata. El dictador no ofreció al general Banzer un enclave sin soberanía en
Charaña como asegura el ex parlamentario socialista. Pinochet puso sobre la mesa para Bolivia un corredor soberano, con continuidad territorial, al norte de
Arica -su ancho hubiese sido aproximadamente de diez kilómetros-, que se cayó luego de que Perú -que debía ser consultado- respondió con la idea de internacionalizar Arica. En 1987 hubo otra negociación, muy embrionaria, que sí incluía un enclave, pero también soberano, a cambio de una cesión equivalente de territorio boliviano.

La tesis del enclave sin soberanía en la Región de Antofagasta -para evitar el veto de Lima-, en rigor, se debatió durante la gestión de Ricardo Lagos. Es decir, Marco se quedó corto; Pinochet fue más generoso.
Animus (La Nación, 19 de agosto)

La molestia de los notarios con Marco Enríquez-Ominami
El lunes pasado, Marco Enríquez-Ominami informó que había gastado más de $200 millones en su campaña presidencial. Desmenuzando el destino de los recursos, el diputado díscolo señaló que había usado $39 millones en la recolección de firmas en notarías.
Al otro día, el directorio de la Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros Judiciales de Chile envió un correo electrónico a todos sus miembros para
establecer quiénes habían cobrado por el servicio. “No se trata de saber cuánto cobró cada uno, sino sólo saber cuántos cobraron, para que no justifiquen los
gastos de la campaña con cargo al notariado. Con esta información podremos hacer el desmentido. La información debe ser enviada a más tardar en el plazo de 24 horas”, planteó el gremio.
El mismo martes, ya con los datos recopilados, el notario Ignacio Vidal Domínguez, presidente del gremio, envió una carta al comando exponiendo su sorpresa y
molestia por las cifras mencionadas por el candidato. “Si bien algunos colegas notarios pueden haber cobrado por su actuación profesional y en ejercicio de su legítimo derecho, hasta donde estamos en conocimiento la inmensa mayoría de los colegas no lo hizo. En mi notaría (Talca), usted lo sabe, autorizamos alrededor de 600 firmas, por lo cual, según el valor que la información señala para cada firma es de $570, habría correspondido entonces pagarnos la suma de $342.000, que dejamos de percibir por ofrecer en forma gratuita nuestros servicios destinando al efecto personal del oficio y atendiendo en la mejor forma a los patrocinantes. De acuerdo a las cantidades publicadas, estos $342.000 están incluidos en los más de $39.000.000. Lo anterior hace de manifiesto que las cantidades no cuadran”, indicó Vidal.
Agregó en la misiva que “no deja por lo mismo de causarnos molestia como gremio tal afirmación de cobro, pues es evidente que ella no se condice con la realidad. Por ello, por la transparencia de la candidatura les ruego efectuar las aclaraciones del caso, señalando en forma cierta lo pagado, según boletas que se hayan emitido por los notarios que optaron por el cobro”.
Para atajar la molestia notarial, el comando expuso rápidamente en la página web del candidato que “la cifra global es correcta, pero necesitamos precisar que este gasto se realizó en algunas notarías y particularmente en la coordinación de notarios en terreno en el caso de la Región Metropolitana. La mayoría de las notarías del país aceptaron las firmas de los ciudadanos por Marco en forma gratuita, lo que apreciamos y agradecemos. Los 570 pesos dicen relación a un promedio per cápita”.
(publicado en la sección Animus de La Nación Domingo, 6 de septiembre de 2009)




Marco Enríquez, criado en una familia burguesa, snob y "afrancesada", con domicilio político en el PS, Partido filo fascista, con 19 años de militancia, vino
transformándose en un perfecto neoliberal. De niño mimado en el Palacio por los cuatro gobiernos neoliberales, supo arrimarse a TVN, creando bajo ese alero
mediático la Productora Rivas & Rivas, empresa fílmica que le permite hacerse de millones de pesos rápidamente, sube a TVN "La Vida es una Lotería", culebrón
con mucho éxito, luego hizo "Cuentos Chilenos", cortos publicitarios y otros que le dieron jugosas ganancias y hasta una esposa. Siempre por las pasarelas de
Farandulandia, fue a competir al reality 2010 (Nota: se refieren a las elecciones presidenciales) y entró fuerte, apoyado por cadenas de TV, el Mercurio, La
Segunda, Las Ultimas Noticias, La Tercera y cadenas radiales AM y FM, logrando hasta cuatro entrevistas simultáneas durante dos semanas. Su discurso incoherente en que ataca a los partidos Políticos y se sirvió de ellos, subiendo al parlamento patronal y fascista, jamás intentó un Proyecto para reformar el Binominal, predica el fin de las ideologías y un supuesto transversalismo político de empresarios "fachos y Piñeristas" como Rodrigo Danúz, está con la fundación 2010 del sionista anticomunista Mario Visblut, Matías del Río y otros mercaderes que lucran con la Educación Particular Subvencionada.
(extracto del artículo de Joel Guerrero, "Presidenciables: el otro reality 2010" publicado en Remolino Popular, número 39, julio 2009).

Nota del posteador: Así con marquito, ¿se definirá como bacheletista-pinochetista (por algo riman), o como aliancista bacheletista? Ay, marco, aunque cites a tu padre biológico, tu verdadero ADN político y arribista se te sale por todas partes...

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agosto 22, 2009

Bocazas con Guitarra

Para muchos, se trata de un alboroto absurdo, un escándalo prefabricado; para la extrema derecha, un atentado a la libertad de expresión. Según lo cuenta el interesado, el guitarrista Ted Nugent, fue despedido ignominiosamente del periódico tejano donde escribía una columna de opinión semanal.

Nugent es una de las voces más estridentes del conservadurismo estadounidense. Cazador fanático, defiende el derecho a acumular arsenales particulares. Arremete contra los homosexuales, las drogas y el proyecto de sanidad universal. Si se le calienta la boca, exige lanzar bombas atómicas contra Irán.Tratándose de un rockero de melena hasta el culo, parecería que ejerce de bufón entre los más exaltados del Partido Republicano. No se confundan: Ted mantiene excelentes relaciones con un antiguo vecino, George W. Bush. Su nombre reaparece cuando buscan candidatos a gobernador en su estado natal, Michigan.

Para lanzarse a la arena política, vendría perfecto el perfil de patriota censurado por la prensa liberal. Pero fallan los detalles: el Waco Tribune-Herald pertenece a una familia tan conservadora que ha añadido a la cabecera el lema "En Dios confiamos". Gente de orden, incómoda con los exabruptos. En 2007, Ted exhibía armas en el escenario, antes de insultar a Hillary Clinton y amenazar a Barack Obama: "Es una mierda y le digo que chupe mi metralleta".

Carlos Sánchez, director del periódico, explica que los dueños pretendían moderar el tono editorial, conscientes de la inestable fauna que habita en Waco: recuerden el drama de la secta de los davidianos. Pedían que los textos (1) fueran reflexivos, (2) evitaran ataques personales, (3) trataran con un mínimo respeto a los políticos con cargo y (4) ofrecieran alternativas en vez de meros ataques.

De primeras, Nugent aceptó esas reglas pero lo siguiente fue una andanada desde su página web: se negaba a escribir "cosas agradables" y se equiparaba con Washington, Jefferson y otros héroes estadounidenses. Como en El Álamo, añadía, sólo podía contemplar una opción: "Victoria o muerte".

Desdichadamente, colocarse en un pedestal invita a las comparaciones entre dichos y hechos. Nugent se formó en el rock de Detroit, una de las escenas más radicalizadas de los sesenta. Con los Amboy Dukes, facturó música excitante, a veces netamente psicodélica (Journey to the center of the mind). Como sus colegas de MC5 o los Stooges, Ted no quería visitar Vietnam. Antes de la revisión para el servicio militar, se hartó de comida basura. Orinaba y defecaba sin quitarse la ropa. Cuando se presentó, apestaba y fue declarado inútil. En definitiva, es un chickenhawk, uno de esos "halcones cobardicas" que -como Cheney, como Bush- se las ingeniaron para no ir a la guerra.

Le están sacando todos los trapos sucios. Lo siento por Ted: es uno de esos payasos que, ocasionalmente, sueltan argumentos sensatos. Aunque admiro más su elocuencia con la Gibson. Yo iba a sus conciertos: creo que se me escucha gritar en su Live at Hammersmith '79. Pero no se lo digan a nadie.

DIEGO MANRIQUE.

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Poesía en América Latina: Las sobras de un sublime cadáver

Tras un periodo sin grandes pretensiones, la poesía latinoamericana vive un tiempo con más poetas que lectores. Un género que aprende a adaptarse al presente y a mezclarse con la música en busca de nuevos ritmos y formas diversas que lo ayuden a sobrevivir, reconoce la poeta cubana Reina María Rodríguez.
Intentar hacer un mapa de la poesía latinoamericana, medir ¡qué es actual! sería prácticamente imposible, porque extrapolamos constantemente el presente, y algunos poetas permanecen más vivos que otros, independientemente de sus edades. La edad de la poesía es sólo el título del libro de Tamara Kamenszain. Además, revistas impresas o digitales, concursos, antologías, festivales, no son indicadores de vigencia, en un tiempo con más poéticas que destinos y más poetas que lectores. Cuando uno de mis hijos me explica cómo son los juegos virtuales donde se crean (utopías) sitios para los personajes, fábulas, épocas, veo que la poesía sufre por dejar de verse como un juego, donde perdimos la apuesta y también a los jugadores.
El barroco de nuestras catedrales y de José Lezama Lima revivió reciclándose a través de Severo Sarduy (Cuba, 1937-1993), arrastrando con Néstor Perlongher (Argentina, 1949-1992) su negativa al imaginario modernista, y empujando al neobarroco a figuras como José Kózer (Cuba, 1940), Coral Bracho (México, 1951), Eduardo Milán (Uruguay, 1952): "El espíritu cae sobre el tiempo: es el tiempo mismo que no encuentra lugar", logrando un puente entre lo lírico y lo conversacional, ese envés, un espacio más geométrico y racional. No quiero dejar de mencionar a los brasileños: Paolo Leminski (1944-1989), con "un dolor que goza / como si el dolor fuera poesía / ya que todo lo demás es prosa", Josely Vianna Baptista (1957) y Horácio Costa (1954).

Mientras las políticas se refríen, sin la altisonancia de los versos de Raúl Zurita o el dolor de Juan Gelman que sigue taladrando el Horror; las noticias vuelan de los periódicos al poema, y lo político deja de ser un tema para convertirse en un fragmento más, para apoyar "lo real" que, luego de sufrir tanto descrédito; conversacionalismo (bueno y malo), antipoesía (no olvidemos la escuela creada en Nicaragua por Ernesto Cardenal, propuesta que él mismo rompería después), nos dejó un tiempo sin grandes pretensiones y mucha orfandad cuando, "la muerte y la vida estaban / en un cuaderno a rayas", Osvaldo Lamborghini (1940-1985); El gran derrapador, Jorge Santiago Perednik (Argentina,1952); Abuso de confianza, Ángel Escobar (1957-1997); Vilis, Lorenzo García Vega (1926), que hace del "garabato-contraseña"; Potlach, Arturo Carrera (Argentina, 1948), que nos traen, ese "contagio de la destrucción aceptada", rotura por donde penetra la desconfianza: con el descarrilamiento de un tren en una tela; o, donde un tomacorriente puede tener una prioridad inusitada o, una alcancía con monedas es el dios al que el niño reza, buscando "ese oro que sucumbe al dolor... de no durar, de no tener, de no saber"; y "Poetarzan", el "Coco", son personajes más cercanos al cómic que al poeta y la sustancia amarga, verdosa, que segrega un órgano se convierte en fluido primordial. "Fabricado con un poco de bilis", dice en Ferdinan Prenom, Ricardo Alberto Pérez (Jaruco, 1963).

Hay un cansancio que trabaja el desgaste, mientras los estribillos rechinan más frágiles que la confianza o el amor porque, como dice una orquesta popular cubana, "se acabó el querer" y los jóvenes viven sin pensar las consecuencias del después o del pasado. La lengua se encoge (ellos usan K por C), en la medida en que la velocidad se hace mayor y los espacios se achican como el lenguaje. Pero, la poesía, que tiene que ver con la detención del tiempo, aprende a mezclarse con la música, busca ritmos de otras zonas para sobrevivir: hip hop, rap, reggae, reguetón, acentuando una conducta "esquiso" entre lo culto y lo popular: La cola del pan, Pastoreo Wasan, Carlos A. Alfonso (Cuba, 1963). No obstante, esa movilidad de las poéticas me satisface, porque los subproductos se convierten en centros. En este reciclaje constante tomamos los isleños todo desperdicio que llegue a las costas sin preocuparnos por dar "gato por liebre". "La poesía tiene que empatar o zurcir el espacio de la caída", dijo Lezama, "...los techos se caen y cualquier cosa, de un tiempo a esta parte, es un techo", Juan Carlos Flores (Alamar, 1962).

En los poetas cubanos de los noventa, por exceso de vanguardia política y falta de vanguardia artística, el "yo" se vuelve escritura, antropofagia de otros discursos (refrito del pensamiento venido del mundo convertido en escritura); lo intertextual se recalienta buscando afianzar la realidad cuando, convertida en herramienta ética, "la poesía puede ser una experiencia atroz", Antonio José Ponte (Matanzas, 1964). Mientras en Chile, el descreimiento se vuelve neovanguardia: con La nueva novela, Juan Luis Martínez (1942-1993); "...de tarde en tarde se irán dejando las ciudades", Eduardo Asfura (1973), y "se acabaron los baños de espuma en la orilla del mar", Ricardo Tipia (1969), los padres aún existen: Enrique Lihn, Gonzalo Rojas y Vicente Huidobro, y comparten la conciencia del despojo como "últimos representantes irresignados de un sublime cadáver".

Pero, cada vez más, como quería Virgilio Piñera, "no queremos potencias celestiales, sino presencias terrestres", lo "poético" se contamina de cacharrería: objetos de la tecnología entran al set, sustituyendo la falta de presente con la velocidad. Noel Urayoán (Puerto Rico, 1976), "...y agarrarnos a lo poco que nos queda", y Maribel R. Ortiz (Puerto Rico, 1967) escribiendo Gen PAX6. Se viola toda puntuación lógica; los textos se mezclan con el perfomance, la estética del pop y otras ofertas suburbanas, grafittis (Zona franca, en Alamar, al este de La Habana). Cuando "la sinceridad es una forma del ataque", dice el puertorriqueño Rafael Acevedo (1960), la mirada desde un motel es una ilusión de ver, todavía, una nueva perspectiva para Lorenzo García Vega, que a sus años, sabe que lo actual no tiene edad, no tiene presente, y busca más un modo de ver que un ser.


Crónica en El País.com



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agosto 21, 2009

TRON Legacy

Para todos aquellos que gustan de este tipo de películas, se anuncia para 2010 el estreno de la secuela del film de 1982 "Tron". Disney ha liberado el trailer hace un tiempo. "Tron Legacy" es la cinta que continua las aventuras en el mundo de las computadoras y donde al parecer Disney quiere alejarse lo más posible de The Matrix y recolocar la estética pseudo Star Wars de la cinta original.
Hace unos meses, publicábamos aquí un enlace a la grabación que un aficionado logró subir a Youtube mostrando parte de este trailer cuando fué exhibido en la Comic-Con del año pasado cuando la cinta se conocía como TR2N.
Les dejamos ahora el trailer oficial. Esperemos que la película sea mejor que la montaña de secuelas mediocres del último tiempo.

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julio 24, 2009

Roberto Bolaño viene volando

"A SEIS AÑOS DE SUPERAR A LA MUERTE...
ROBERTO BOLAÑO VIENE VOLANDO"


Por: René Acevedo

La primera vez que leí a Roberto Bolaño fue como un golpe a la quijada, una pedrada en el ojo que no se puede obviar y seguir caminando como si nada. No, no se puede. Porque en estos casos hay que buscar asistencia médica de inmediato o pasar a pedir un parche curita y las clásicas dipironas al SAPU más cercano, despues obviamente de al menos unas 24 horas de espera mientras nacen guaguas en los baños o mueren indigentes en las salas de espera.
El punto es que Bolaño mezcla en sus renglones partes de esa realidad irreal que nos circunda, es una muestra clara del imaginario latinoamericano y chileno en particular que mezcla cual revolvedora de cemento los ingredientes del cielo y el infierno, pues hablar de interculturalidad, transculturalidad, heterogeneidad cultural en nuestra america morena y en Chile es el más vil de los eufemismos. Nuestra seudo-realidad es una simbiosis, un resumidero cultural de múltiples cruzadas y abandonos permanentes, de odio y amor, de lucidez y locura, de blancos, negros, mulatos y asiáticos, de polinesias y otras razas que jamás volvieron a ver la luz tras ser cegados (o segados) por las espadas y cruces españolas, es esa mezcla acentuada en él por el exilio o autoexilio y la divagación permanente y transhumante, su nomadismo cultural, social y literario, pero sobretodo es una conjugación de muertes y redenciones, cosa que queda plasmada en el texto de Bolaño sobre la Literatura y la Enfermedad, que es donde hace una especie de manifiesto acerca de sus tópicos y leit motiv compulsivos, presentes en los detectives salvajes, pero sobretodo en sus cuentos.
Y bueno, ahí estaba yo, en algun andén del metro leyendo "Putas Asesinas" después de haber terminado por enésima vez con mi polola de turno, de cuyo nombre no quiero acordarme..., y la bofetada, la patada en el culo, y recordé la lectura dominical en el water con un libro de Bukovsky para poder excomulgar a esos porotos con chicharrones rebeldes. Pero no, esta vez era Bolaño y "El Ojo Silva" que iniciaba el libro, tras esa portada de Anagrama con tonos grises brillantes y la foto de una mujer sin cabeza enfundada en cuero negro y cinturones insinuantes a sadomasoquismo intelectual...
"Y su amigo francés le dijo que sí, que por supuesto, que lo haría de inmediato, y también le dijo ¿qué es ese ruido?, ¿estás llorando?, y el Ojo le dijo que sí, que no podía dejar de llorar, que no sabía qué le pasaba, que llevaba horas llorando. Y su amigo francés le dijo que se calmara. Y el Ojo se rió sin dejar de llorar y dijo que eso haría y colgó el teléfono. Y luego siguió llorando sin parar."
Y continuó leyendo...
"Las mujeres son putas asesinas, Max, son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir. En el equívoco vivimos y planeamos nuestros ciclos de vida"
(Roberto Bolaño, Putas Asesinas, Barcelona 2001.)

(René Acevedo, julio de 2008.)

Y acá les va el texto, disfrútenlo, enférmense y lárguense a escribir...

LITERATURA + ENFERMEDAD = ENFERMEDAD por Roberto Bolaño

"para mi amigo el doctor Víctor Vargas, hepatólogo"

Enfermedad y conferencia
Nadie debe extrañarse de que el conferenciante se ande por las ramas. Pongamos el siguiente caso. El conferenciante va a hablar sobre la enfermedad. El teatro se llena con diez personas. Hay una expectación entre los espectadores digna, sin duda, de mejor causa. La conferencia empieza a las siete de la tarde o a las ocho de la noche. Nadie del público ha cenado. Cuando dan las siete (o las ocho, o las nueve) ya están todos allí, sentados en sus asientos, los teléfonos móviles apagados. Da gusto hablar ante personas tan educadas. Sin embargo el conferenciante no aparece y finalmente uno de los organizadores del evento anuncia que no podrá venir debido a que, a última hora, se ha puesto gravemente enfermo.

Enfermedad y estatura
Vayamos al grano o acerquémonos por un instante a ese grano solitario que el viento o el azar ha dejado justo en medio de una enorme mesa vacía. No hace mucho tiempo, al salir de la consulta de Víctor Vargas, mi médico, una mujer me esperaba junto a la puerta confundida entre los demás pacientes que formaban la cola. Esta mujer era una mujer bajita, quiero decir de corta estatura, cuya cabeza apenas me llegaba a la altura del pecho, digamos unos pocos centímetros por arriba de las tetillas, y eso que llevaba unos tacones portentosos, como no tardé en descubrir. La visita, de más está decirlo, había ido mal, muy mal; mi médico sólo tenía malas noticias. Yo me sentía, no sé, no precisamente mareado, que es lo usual en estos casos, sino más bien como si los demás se hubieran mareado y yo fuera el único que mantenía una especie de calma o una cierta verticalidad. Tenía la impresión de que todos iban a gatas o, como suele decirse, a cuatro patas, mientras yo iba de pie o permanecía sentado, con las piernas cruzadas, que a todos los efectos es lo mismo que estar o ir de pie o mantener la verticalidad. En cualquier caso tampoco puedo decir que me sintiera bien, pues una cosa es mantenerse erguido mientras los demás gatean y otra cosa muy distinta es observar, con algo que a falta de una palabra mejor llamaré ternura o curiosidad o mórbida curiosidad, el gateo indiscriminado y repentino de quienes te rodean. Ternura, melancolía, nostalgia, sensaciones propias de un enamorado más bien cursi, y muy impropias de experimentar en el consultorio externo de un hospital de Barcelona. Por supuesto, si ese hospital hubiera sido un manicomio, tal visión no me habría afectado en lo más mínimo, pues desde muy joven me acostumbré —aunque nunca seguí— al refrán que dice que en el país al que fueres, haz lo que vieres, y lo mejor que uno puede hacer en un manicomio, aparte de mantener un silencio lo más digno posible, es gatear u observar el gateo de los compañeros de desgracia.
Pero yo no estaba en un manicomio sino en uno de los mejores hospitales públicos de Barcelona, un hospital que conozco bien pues he estado cinco o seis veces internado allí, y hasta entonces no había visto a nadie caminar a cuatro patas, aunque sí había visto a enfermos ponerse amarillos como canarios y había visto a otros que de repente dejaban de respirar, es decir, se morían, algo no inusual en un sitio así; pero a gatas no había visto, todavía, a nadie, por lo que pensé que las palabras de mi médico habían sido mucho más graves de lo que en principio creí, o lo que es lo mismo: que mi estado de salud era francamente malo. Y cuando salí de la consulta y vi a todo el mundo gateando, esta impresión sobre mi propia salud se acentuó y el miedo a punto estuvo de tumbarme y obligarme agatear a mí también. El motivo de que no lo hiciera fue la presencia de la mujer bajita, que en ese momento se me acercó y dijo su nombre, la doctora X, y luego pronunció el nombre de mi médico, mi querido doctor Vargas, con quien mantengo una relación tipo armador griego millonario, es decir la relación de un hombre casado que ama pero que procura ver lo menos posible a su mujer, y añadió, la doctora X, que estaba al tanto de mi enfermedad o del progreso de mi enfermedad y deseaba incluirme en un trabajo que ella estaba haciendo. Le pregunté educadamente por la naturaleza de ese trabajo. Su respuesta fue vaga. Me explicó que apenas me haría perder media hora de mi tiempo y que se trataba de que yo hiciera algunos tests que tenía preparados. No sé por qué, finalmente le dije que sí, y entonces ella me guió fuera de las consultas externas hasta un ascensor de grandes proporciones, un ascensor en donde había una camilla, vacía, por supuesto, pero ningún camillero, una camilla que subía y que bajaba con el ascensor, como una novia bien proporcionada con —o en el interior de— su novio desproporcionado, pues el ascensor era verdaderamente grande, tanto como para albergar en su interior no sólo una camilla sino dos, y además una silla de ruedas, todas con sus respectivos ocupantes, pero lo más curioso era que en el ascensor no había nadie, salvo la doctora bajita y yo, y justo en ese momento, con la cabeza no sé si más fría o más caliente, me di cuenta de que la doctora bajita no estaba nada mal.
No bien descubrí esto, me pregunté qué ocurriría si le proponía hacer el amor en el ascensor, cama no nos iba a faltar. Recordé en el acto, como no podía ser menos, a Susan Sarandon disfrazada de monja preguntándole a Sean Penn cómo podía pensar en follar si le quedaban pocos días de vida. El tono de Susan Sarandon, por descontado, es de reproche. No recuerdo, para variar, el título de la película, pero era una buena película, dirigida, creo, por Tim Robbins, que es un buen actor y tal vez un buen director pero que no ha estado jamás en el corredor de la muerte. Follar es lo único que desean los que van a morir. Follar es lo único que desean los que están en las cárceles y en los hospitales. Los impotentes lo único que desean es follar. Los castrados lo único que desean es follar. Los heridos graves, los suicidas, los seguidores irredentos de Heidegger. Incluso Wittgenstein, que es el más grande filósofo del siglo XX, lo único que deseaba era follar. Hasta los muertos, leí en alguna parte, lo único que desean es follar. Es triste tener que admitirlo, pero es así.

Enfermedad y Dioniso
Aunque la verdad de la verdad, la puritita verdad, es que me cuesta mucho admitirlo. Esa explosión seminal, esos cúmulos y cirros que cubren nuestra geografía imaginaria, terminan por entristecer a cualquiera. Follar cuando no se tienen fuerzas para follar puede ser hermoso y hasta épico. Luego puede convertirse en una pesadilla. Sin embargo, no hay más remedio que admitirlo. Miren, por ejemplo, las cárceles de México. Aparece un tipo no precisamente agraciado, chaparro, seboso, panzón, bizco, y que encima es malo y huele mal. Este tipo, cuya sombra se desplaza con una lentitud exasperante por las paredes de la cárcel o por los pasillos interiores de la cárcel, al poco tiempo de estar allí se hace amante de otro tipo, igual de feo pero más fuerte. No ha habido un romance prolongado, un romance lleno de pasos y de estaciones. No ha habido una afinidad electiva tal como la entendía Goethe. Ha sido un amor a primera vista, primario, si ustedes quieren, pero cuya finalidad no difiere mucho de la finalidad buscada por tantas parejas normales o que nos parecen normales. Son novios. Sus galanteos, sus deliquios, son como radiografías. Follan cada noche. A veces se pegan. Otras veces se cuentan sus vidas, como si fueran amigos, aunque en realidad no son amigos sino amantes. Los domingos, incluso, ambos reciben las visitas de sus respectivas mujeres, que son tan feas como ellos. Obviamente ninguno de los dos es lo que llamaríamos un homosexual. Si alguien se lo echara encara probablemente ellos se enojarían tanto, se sentirían tan ofendidos, que primero violarían brutalmente al ofensor y luego lo asesinarían. Esto es así. Victor Hugo, que según Daudet era capaz de comerse una naranja entera de un solo bocado, prueba máxima de salud, según Daudet, típico gesto de cerdo, según mi mujer, dejó escrito en Los miserables que la gente oscura, la gente atroz, es capaz de experimentar una felicidad oscura, una felicidad atroz. Según creo recordar, pues Los miserables es un libro que leí en México hace muchísimos años y que dejé en México cuando me fui de México para siempre y que no pienso volver a comprar ni a releer, pues no hay que leer ni mucho menos releer los libros de los cuales se hacen películas, y creo que de Los miserables se hizo hasta un musical. Esa gente atroz, como decía, cuya felicidad es atroz, son aquellos rufianes que acogen a Cosette cuando Cosette aún es una niña, y que encarnan a la perfección no sólo el mal y la mezquindad de cierta pequeña burguesía o de aquello que aspira a formar parte de la pequeña burguesía, sino que con el paso del tiempo y los avances del progreso encarnan, a estas alturas de la historia, a casi la totalidad de lo que hoy llamamos clase media, una clase media de izquierda o de derecha, culta o analfabeta, ladrona o de apariencia proba, gente provista de buena salud, gente preocupada en cuidar su buena salud, gente exactamente igual (probablemente menos violenta y menos valiente, más prudente, más discreta) que los dos pistoleros mexicanos que viven su amor encerrados en un penal.
Dioniso lo ha invadido todo. Está instalado en las iglesias y en las ONG, en el gobierno y en las casas reales, en las oficinas y en los barrios de chabolas. La culpa de todo la tiene Dioniso. El vencedor es Dioniso. Y su antagonista o contrapartida ni siquiera es Apolo, sino don Pijo o doña Siútica o don Cursi o doña Neurona Solitaria, guardaespaldas dispuestos a pasarse al enemigo a la primera detonación sospechosa.

Enfermedad y Apolo
¿Y dónde diablos está el maricón de Apolo? Apolo está enfermo, grave.

Enfermedad y poesía francesa
La poesía francesa, como bien saben los franceses, es la más alta poesía del siglo XIX y de alguna manera en sus páginas y en sus versos se prefiguran los grandes problemas que iba a afrontar Europa y nuestra cultura occidental durante el siglo XX y que aún están sin resolver. La revolución, la muerte, el aburrimiento y la huida pueden ser esos temas. Esa gran poesía fue escrita por un puñado de poetas y su punto de partida no es Lamartine, ni Hugo, ni Nerval, sino Baudelaire. Digamos que se inicia con Baudelaire, adquiere su máxima tensión con Lautréamont y Rimbaud, y finaliza con Mallarmé. Por supuesto, hay otros poetas notables, como Corbière o Verlaine, y otros que no son desdeñables, como Laforgue o Catulle Mendés o Charles Cros, e incluso alguno no del todo desdeñable como Banville. Pero la verdad es que con Baudelaire, Lautréamont, Rimbaud y Mallarmé ya hay suficiente. Empecemos por el último. Quiero decir, no por el más joven sino por el último en morir, Mallarmé, que se quedó a dos años de conocer el siglo XX. Éste escribe en Brisa Marina:

La carne es triste, ¡ay!, y todo lo he leído.
¡Huir! ¡Huir! Presiento que en lo desconocido
de espuma y cielo, ebrios los pájaros se alejan.
Nada, ni los jardines que los ojos reflejan
sujetará este pecho, náufrago en mar abierta
¡oh, noches!, ni en mi lámpara la claridad desierta
sobre la virgen página que esconde su blancura,
y ni la fresca esposa con el hijo en el seno. ¡He de partir al fin! Zarpe el barco, y sereno
meza en busca de exóticos climas su arboladura.
Un hastío reseco ya de crueles anhelos
aún suena en el último adiós de los pañuelos.
¡Quién sabe si los mástiles, tempestades buscando,
se doblarán al viento sobre el naufragio, cuando
perdidos floten sin islotes ni derroteros!...
¡Más oye, oh corazón, cantar los marineros!

Un bonito poema. Nabokov le habría aconsejado al traductor no mantener la rima, dar una versión en verso libre, hacer una versión feísta, si Nabokov hubiera conocido al traductor, Alfonso Reyes, que para la cultura occidental poco significa pero que para esa parte de la cultura occidental que es Latinoamérica significa (o debería significar) mucho. ¿Pero qué quiso decir Mallarmé cuando dijo que la carne es triste y que ya había leído todos los libros? ¿Que había leído hasta la saciedad y que había follado hasta la saciedad? ¿Que a partir de determinado momento toda lectura y todo acto carnal se transforman en repetición? ¿Que lo único que quedaba era viajar? ¿Que follar y leer, a la postre, resultaba aburrido, y que viajar era la única salida? Yo creo que Mallarmé está hablando de la enfermedad, del combate que libra la enfermedad contra la salud, dos estados o dos potencias, como queráis, totalitarias; yo creo que Mallarmé está hablando de la enfermedad revestida con los trapos del aburrimiento. La imagen que Mallarmé construye sobre la enfermedad, sin embargo, es, de alguna manera, prístina: habla de la enfermedad como resignación, resignación de vivir o resignación de lo que sea.
Es decir, está hablando de derrota. Y para revertir la derrota opone vanamente la lectura y el sexo, que sospecho que para mayor gloria de Mallarmé y mayor perplejidad de Madame Mallarmé eran la misma cosa, pues de lo contrario nadie en su sano juicio puede decir que la carne es triste, así, de esa forma taxativa, que enuncia que la carne sólo es triste, que la petit morte, que en realidad no dura ni siquiera un minuto, se extiende a todos los gestos del amor, que como es bien sabido pueden durar horas y horas y hacerse interminables, en fin, que un verso semejante no desentonaría en un poeta español como Campoamor pero sí en la obra y en la biografía de Mallarmé, indisolublemente unidas, salvo en este poema, en este manifiesto cifrado, que sólo Paul Gauguin se tomó al pie de la letra, pues que se sepa Mallarmé no escuchó jamás cantar a los marineros, o si los escuchó no fue, ciertamente, a bordo de un barco con destino incierto.
Y menos aún se puede afirmar que uno ya ha leído todos los libros, pues incluso aunque los libros se acaben nunca acaba uno de leerlos todos, algo que bien sabía Mallarmé. Los libros son finitos, los encuentros sexuales son finitos, pero el deseo de leer y de follar es infinito, sobrepasa nuestra propia muerte, nuestros miedos, nuestras esperanzas de paz. ¿Y qué le queda a Mallarmé en este ilustre poema, cuando ya no le quedan, según él, ni ganas de leer ni ganas de follar? Pues le queda el viaje, le quedan las ganas de viajar. Y ahí está tal vez la clave del crimen. Porque si Mallarmé llega a decir que lo que queda por hacer es rezar o llorar o volverse loco, tal vez habría conseguido la coartada perfecta.
Pero en lugar de eso Mallarmé dice que lo único que resta por hacer es viajar, que es como si dijera navegar es necesario, vivir no es necesario, frase que antes sabía citar en latín y que por culpa de las toxinas viajeras de mi hígado también he olvidado, o lo que es lo mismo, Mallarmé opta por el viajero con el torso desnudo, por la libertad que también tiene el torso desnudo, por la vida sencilla (pero no tan sencilla si rascamos un poco) del marinero y del explorador que, a la par que es una afirmación de la vida, también es un juego constante con la muerte y que,en una escala jerárquica, es el primer peldaño de cierto aprendizaje poético. El segundo peldaño es el sexo y el tercero los libros. Lo que convierte la elección mallarmeana en una paradoja o bien en un regreso, en un volver a empezar desde cero. Y llegado a este punto no puedo, antes de volver al ascensor, dejar de pensar en un poema de Baudelaire, el padre de todos, en el que éste habla del viaje, del entusiasmo juvenil del viaje y de la amargura que todo viaje a la postre deja en el viajero, y pienso que tal vez el soneto de Mallarmé es una respuesta al poema de Baudelaire, uno de los más terribles que he leído, el de Baudelaire, un poema enfermo, un poema sin salida, pero acaso el poema más lúcido de todo el siglo XIX.

Enfermedad y viajes
Viajar enferma. Antiguamente los médicos recomendaban a sus pacientes, sobre todo a los que padecían enfermedades nerviosas, viajar. Los pacientes, que por regla general tenían dinero, obedecían y se embarcaban en largos viajes que duraban meses y en ocasiones años. Los pobres que tenían enfermedades nerviosas no viajaban. Algunos, es de suponer, enloquecían. Pero los que viajaban también enloquecían o, lo que es peor, adquirían nuevas enfermedades conforme cambiaban de ciudades, de climas, de costumbres alimenticias.
Realmente, es más sano no viajar, es más sano no moverse, no salir nunca de casa, estar bien abrigado en invierno y sólo quitarse la bufanda en verano, es más sano no abrir la boca ni pestañear, es más sano no respirar. Pero lo cierto es que uno respira y viaja. Yo, sin ir más lejos, comencé a viajar desde muy joven, desde los siete u ocho años, aproximadamente. Primero en el camión de mi padre, por carreteras chilenas solitarias que parecían carreteras posnucleares y que me ponían los pelos de punta, luego en trenes y en autobuses, hasta que a los quince años tomé mi primer avión y me fui a vivir a México. A partir de ese momento los viajes fueron constantes. Resultado: enfermedades múltiples.
De niño, grandes dolores de cabeza que hacían que mis padres se preguntaran si no tendría una enfermedad nerviosa y si no sería conveniente que emprendiera, lo más pronto posible, un largo viaje reparador. De adolescente, insomnio y problemas de índole sexual. De joven, pérdida de dientes que fui dejando, como las miguitas de pan de Hansel y Gretel, en diferentes países; mala alimentación que me provocaba acidez estomacal y luego una gastritis; abuso de la lectura que me obligó a llevar lentes; callos en los pies producto de largas caminatas sin ton ni son; infinidad de gripes y catarros mal curados. Era pobre, vivía en la intemperie y me consideraba un tipo con suerte porque, a fin de cuentas, no había enfermado de nada grave. Abusé del sexo pero nunca contraje una enfermedad venérea. Abusé de la lectura pero nunca quise ser un autor de éxito. Incluso la pérdida de dientes para mí era una especie de homenaje a Gary Snyder, cuya vida de vagabundo zen lo había hecho descuidar su dentadura. Pero todo llega. Los hijos llegan. Los libros llegan. La enfermedad llega. El fin del viaje llega.

Enfermedad y callejón sin salida
El poema de Baudelaire se llama “El viaje”. El poema es largo y delirante, es decir posee el delirio de la extrema lucidez, y no es éste el momento de leerlo completo. El traductor es el poeta Antonio Martínez Sarrión y sus primeros versos dicen así:

Para el niño, gustoso de mapas y grabados,
Es semejante el mundo a su curiosidad.

El poema, pues, empieza con un niño. El poema de la aventura y del horror, naturalmente, empieza en la mirada pura de un niño. Luego dice:

Un buen día partimos, la cabeza incendiada, Repleto el corazón de rabia y amargura,
Para continuar, tal las olas, meciendo
Nuestro infinito sobre lo finito del mar:
Felices de dejar la patria infame, unos;
El horror de sus cunas, otros más; no faltando,
Astrólogos ahogados en miradas bellísimas
De una Circe tiránica, letal y perfumada.
Para no ser cambiados en bestias, se emborrachan
De cielos abrasados, de espacio y resplandor,
El hielo que les muerde, los soles que les queman,
La marca de los besos borran con lentitud.
Pero los verdaderos viajeros sólo parten
Por partir; corazones a globos semejantes
A su fatalidad jamás ellos esquivan
Y gritan “¡Adelante!” sin saber bien por qué.

El viaje que emprenden los tripulantes del poema de Baudelaire en cierto modo se asemeja al viaje de los condenados. Voy a viajar, voy a perderme en territorios desconocidos, a ver qué encuentro, a ver qué pasa. Pero previamente voy a renunciar a todo. O lo que es lo mismo: para viajar de verdad los viajeros no deben tener nada que perder. El viaje, este largo y accidentado viaje del siglo XIX, se asemeja al viaje que hace el enfermo a bordo de una camilla, desde su habitación a la sala de operaciones, donde le aguardan seres con el rostro oculto debajo de pañuelos, como bandidos de la secta de los hashishin. Por cierto, las primeras estampas del viaje no rehúyen ciertas visiones paradisíacas, producto más de la voluntad o de la cultura del viajero que de la realidad:

¡Asombrosos viajeros! ¡Cuántas nobles historias
Leemos en vuestros ojos profundos como el mar!
Mostradnos los estuches de tan ricas memorias
Y también dice: ¿Qué habéis visto? Y el viajero, o ese fantasma que representa a los viajeros, contesta enumerando las estaciones del infierno. El viajero de Baudelaire, evidentemente, no cree que la carne sea triste y que ya haya leído todos los libros, aunque evidentemente sabe que la carne, trofeo y joya de la entropía, es triste y más que triste, y que una vez leído un solo libro, todos los libros están leídos. El viajero de Baudelaire tiene la cabeza incendiada y el corazón repleto de rabia y amargura, es decir, probablemente se trata de un viajero radical y moderno, aunque por supuesto es alguien que razonablemente quiere salvarse, que quiere ver, pero que también quiere salvarse. El viaje, todo el poema, es como un barco o una tumultuosa caravana que se dirige directamente hacia el abismo, pero el viajero, lo intuimos en su asco, en su desesperación y en su desprecio, quiere salvarse. Lo que finalmente encuentra, como Ulises, como el tipo que viaja en una camilla y confunde el cielo raso con el abismo, es su propia imagen:

¡Saber amargo aquel que se obtiene del viaje!
Monótono y pequeño, el mundo, hoy día, ayer,
Mañana, en todo tiempo, nos lanza nuestra imagen:
¡En desiertos de tedio, un oasis de horror!

Y con ese verso, la verdad, ya tenemos más que suficiente. En medio de un desierto de aburrimiento, un oasis de horror. No hay diagnóstico más lúcido para expresar la enfermedad del hombre moderno. Para salir del aburrimiento, para escapar del punto muerto, lo único que tenemos a mano,y no tan a mano, también en esto hay que esforzarse, es el horror, es decir el mal. O vivimos como zombis, como esclavos alimentados con soma, o nos convertimos en esclavizadores, en seres malignos, como el tipo aquel que después de asesinar a su mujer y a sus tres hijos dijo, mientras sudaba a mares, que se sentía extraño, como poseído por algo desconocido, la libertad, y luego dijo que las víctimas se habían merecido lo que les pasó, aunque al cabo de unas horas, más tranquilo, dijo que nadie se merecía una muerte tan cruel y luego añadió que probablemente se había vuelto loco y les pidió a los policías que no le hicieran caso.
Un oasis siempre es un oasis, sobre todo si uno sale de un desierto de aburrimiento. En un oasis uno puede beber, comer, curarse las heridas, descansar, pero si el oasis es de horror, si sólo existen oasis de horror, el viajero podrá confirmar, esta vez de forma fehaciente, que la carne es triste, que llega un día en que todos los libros están leídos y que viajar es un espejismo. Hoy, todo parece indicar que sólo existen oasis de horror o que la deriva de todo oasis es hacia el horror.

Enfermedad y pruebas
Y ya es hora de volver a ese ascensor enorme, el ascensor más grande que he visto en mi vida, un ascensor en donde un pastor hubiera podido meter un reducido rebaño de ovejas y un granjero dos vacas locas y un enfermero dos camillas vacías, y en donde yo me debatía, literalmente, entre la posibilidad de pedirle a aquella doctora de corta estatura, casi una muñeca japonesa, que hiciera el amor conmigo o que al menos lo intentáramos, y la posibilidad cierta de echarme a llorar allí mismo, como Alicia en el País de las Maravillas, e inundar el ascensor no de sangre, como en El resplandor de Kubrick, sino de lágrimas. Pero los buenos modales, que nunca están de más y que pocas veces estorban, en ocasiones como ésta son un estorbo, y al poco rato la doctora japonesa y yo estábamos encerrados en un cubículo, con una ventana desde la que se veía la parte de atrás del hospital, haciendo unas pruebas rarísimas, que a mí me parecieron exactamente iguales que las pruebas que aparecen en las páginas de pasatiempos de cualquier periódico dominical.
Por supuesto, me esmeré mucho en hacerlas bien, como si quisiera demostrarle a ella que mi médico estaba equivocado, vano esfuerzo, pues aunque realizaba las pruebas de forma impecable la pequeña japonesa permanecía impasible, sin dedicarme ni la más mínima sonrisa de aliento. De vez en cuando, mientras ella preparaba una nueva prueba, hablábamos. Le pregunté por las posibilidades de éxito de un trasplante de hígado. Muchas posibilidades, dijo. ¿Qué tanto por ciento?, dije yo. Sesenta pol ciento, dijo ella. Joder, dije yo, es muy poco. En política es mayolía absoluta, dijo ella.
Una de las pruebas, tal vez la más sencilla, me impresionó mucho. Consistía en mantener durante unos segundos las manos extendidas de forma vertical, vale decir con los dedos hacia arriba, enseñándole a ella las palmas y contemplando yo el dorso. Le pregunté qué demonios significaba ese test. Su respuesta fue que, en un punto más avanzado de mi enfermedad, sería incapaz de mantener los dedos en esa posición. Éstos, inevitablemente, se doblarían hacia ella. Creo que dije: Vaya por Dios. Tal vez me reí. Lo cierto es que a partir de entonces ese test me lo hago cada día, esté donde esté. Pongo las manos delante de mis ojos, con el dorso hacia mí, y observo durante unos segundos mis nudillos, mis uñas, las arrugas que se forman sobre cada falange. El día que los dedos no puedan mantenerse firmes no sé muy bien qué haré, aunque sí sé qué no haré. Mallarmé escribió que un golpe de dados jamás abolirá el azar. Sin embargo, es necesario tirar los dados cada día, así como es necesario realizar el test de los dedos enhiestos cada día.

Enfermedad y Kafka
Cuenta Canetti en su libro sobre Kafka que el más grande escritor del siglo XX comprendió que los dados estaban tirados y que ya nada le separaba de la escritura el día en que por primera vez escupió sangre. ¿Qué quiero decir cuando digo que ya nada le separaba de su escritura? Sinceramente, no lo sé muy bien. Supongo que quiero decir que Kafka comprendía que los viajes, el sexo y los libros son caminos que no llevan a ninguna parte, y que sin embargo son caminos por los que hay que internarse y perderse para volverse a encontrar o para encontrar algo, lo que sea, un libro, un gesto, un objeto perdido, para encontrar cualquier cosa, tal vez un método, con suerte: lo nuevo, lo que siempre ha estado allí.

Poetalandia, julio de 2009.

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julio 10, 2009

Sobre una convocatoria de artistas

"a manera de respuesta de una convocatoria abierta:

porque no nos creemos ni sentimos ciudadanas ni ciudadanos de este país.
porque no nos interesa pensarnos como presidentas o presidentes..
porque no soñamos con la construcción de un futuro amable, etc. . . mas bién fabricamos a diario las herramientas para hacerlo más cercano.
porque no queremos formar sensibilidades para entender lo otro pues somos lo otro.
porque para quien no se siente ciudadano o ciudadana de este país la diversidad no es un discurso: es una práctica.
porque no solo creemos en la utopía sino que intentamos, en un esfuerzo cotidiano, construirla.
porque no creemos en la paz, si esta paz se instala gracias
a miles de familias hacinadas y hambrientas, a decenas de presas y presos por pensar diferente, etc. etc. etc.y porque seguimos maravillándonos en nuestra capacidad de asombro diario, no sólo como artistas sino tambien como seres humanos integrantes de esta sociedad, manifestamos
a ustedes nuestra digna y necesaria ausencia de esta convocatoria de artistas hacia artistas.

porque más de lo mismo es el colmo.
porque en chile urge desadhesionarse y armar de nuevo esa actitud de transgresión que alguna vez habitó en nuestro cuerpo y nuestras bocas de artistas.
porque artista significa mucho más (o mucho menos) que una candidatura que contiene en su esencia el poder de unos contra la dignidad de otras y otros.
porque en definitiva -y con mucho respeto-, marcos enriquez-ominami y el resto de los candidatos, me importan una hueva.

antonio kadima
artista visual
director centro cultural tallersol / 1977-2009
32 años autogestionando dignidad ( y rabia )"



Esta es la convocatoria a la que responde Antonio Kadima:

"Convocatoria abierta

Por que creemos que cualquier ciudadano o ciudadana de este país tiene el derecho soberano a pensarse presidente o presidenta de la república, a soñar con la construcción de un futuro amable, un futro progresista, plural e incluyente, armónico con la naturaleza y formador de sensibilidades para entender “lo otro” en todas sus formas y dimensiones.

Por que creemos en las diversidades culturales y en sus distintas maneras de construir identidad, reflexión y análisis critico a partir del trabajo, la observación y difusión del pensamiento humano y universal; por que creemos aun en la utopía, en la paz, en la capacidad de maravillarnos y sentir.

Por todas las razones implícitas en la imaginación creativa y colectiva es que convocamos a ustedes los artistas de Chile a crear un “Retrato de Artistas” como adhesión a la candidatura presidencial independiente de Marcos Enríquez- Ominami a realizarse este domingo 12 de Julio a las 12 del día frente al Museo Nacional de Bellas Artes.

Esperamos contar con su valiosa presencia.



Francisco Casas Silva, escritor y artista visual

Sergio Parra, escritor y editor

Raúl Zurita, Poeta premio nacional de literatura

Jaime Lizama, teórico

María Gracia Subercaseaux, Fotógrafa

Claudia Celedón, actriz

Carolina Jeréz, actriz

Yura Labarca, realizador audiovisual

Gonzalo Justiniano, cineasta

Guillermo Machuca, teórico y crítico de arte

Patricia Rivadeneira, Actriz

Patrick Hamilton, artista visual

Marisol Vera, directora Editorial Cuarto Propio

Juan Pablo Sutherland, escritor

Héctor Hernández Montecinos, poeta

Gonzalo Rabanal, artista de performance.


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julio 09, 2009

Descanso obligatorio (o cómo claudicar sin ayuda y sin esfuerzo)


“Maneje su carro con un solo dedo”, “conozca el mundo sin salir de casa”, “endurezca sus glúteos sin levantarse del sillón”, “hágase millonario sin esfuerzo”, “compre desde su hogar”, “lo hacemos todo por usted”, “hable más tiempo, más lejos, más barato”, “beba, coma, duerma, rásquese, mire”, “no lo piense más: haga daño”, “nosotros disparamos mientras usted descansa”, “produzca diez toneladas de basura con un solo euro”, “mate más niños a menos precio”, “mutílese gratis”, “destruya el planeta desde la pantalla de su ordenador”, “no lea, no piense, no luche, no se canse, no viva: vea la televisión”.Con poco dinero y casi sin ningún trabajo, es verdad, se puede renunciar a la libertad e incluso a la supervivencia. Lo único que no cuesta nada es la esclavitud; lo único que no requiere esfuerzo es la derrota; lo más cómodo de todo es dejarse destruir. Sin manos, desde casa, con un solo dedo, dejando resbalar apenas la mirada sobre una superficie plana se introducen muchos más efectos que levantando piedras o cortando leña (o, claro, construyendo escuelas o curando heridas). Los monjes y eremitas medievales se retiraban del mundo, y lo contemplaban desde fuera, para no intervenir en él; las clases medias capitalistas, al contrario, se refugian en la contemplación como en la más eficaz y destructiva forma de intervención. Por eso, y no por nostalgias reaccionarias o cristianas vocaciones de martirio, hay que desconfiar de todo lo que puede hacer uno mismo sin ayuda y de todo lo que podemos lograr sin demasiada fatiga. En una sociedad que da tantas facilidades para perder el juicio, que hace tan llevadero matarse y tan irresistiblemente placentero dejar caer las cosas al suelo, que proporciona tantas comodidades para que aumentemos nuestra ignorancia y concede tan generosos créditos y subvenciones para que despreciemos a los otros o hagamos ricas a las multinacionales, podemos tener la casi total seguridad de que si algo nos da pereza –si algo nos molesta- es porque vale la pena. En una sociedad que nos obliga precisamente a no hacer ningún esfuerzo, que nos impone la pasividad más divertida, que nos fuerza a no sentirnos jamás incómodos, perturbados o vigilantes, que nos constriñe tiránicamente a estar siempre satisfechos, podemos estar casi seguros de que precisamente todo aquello que no queremos hacer nos vuelve un poco más libres. En una sociedad tan totalitariamente favorable, tan poderosamente benigna, tan dictatorialmente confortable, he acabado por adoptar este principio: si algo no me gusta, es que es bueno; si no lo deseo es que es bello; si no tengo ganas de hacerlo, es que es liberador. Cada vez apetece menos leer, ser solidario, mirar un árbol: he ahí el deber, he ahí la libertad. Cada vez nos cuesta menos ver la televisión, conectarnos a Internet, usar el celular: he ahí una manifestación tan feroz del poder ajeno y de la propia sumisión como lo son la explotación laboral o la prisión.

Eso que el filósofo Bernard Stiegler llama “proletarización” del consumidor, privado del control sobre su ocio al igual que el obrero está privado del control sobre su trabajo, no puede separarse de ciertos medios – las nuevas tecnologías- que conviene juzgar también desde este punto de vista antes de incorporarlas acríticamente a nuestra existencia como instrumentos de emancipación. He dicho otras veces que la diferencia entre un martillo y una conexión a Internet es la que existe entre una herramienta, prolongación del cuerpo en el mundo, y un órgano, que es siempre, por el contrario, la intromisión del mundo en el propio cuerpo. Es más fácil manejar el propio riñón que el propio martillo y por eso es más difícil vivir sin un riñón que vivir sin un martillo. Pero es más fácil imponer nuestra voluntad a un martillo que a un riñón y por eso es más difícil ser esclavizado por un martillo que por un riñón. La facilidad tecnológica, como la facilidad consumidora (y por razones muy parecidas), es una dictadura orgánica frente a la cual nuestra única libertad posible consiste en defendernos de ella. Frente a un martillo somos libres cuando nos decidimos a usarlo; frente a un riñón, sólo seríamos libres si pudiésemos decidir no usarlo. Por la misma razón, somos libres cuando abrimos un libro; pero sólo somos libres cuando cerramos el ordenador (o el celular o la televisión).

Ahora bien, una libertad sólo negativa frente a un órgano vivo es una locura; es casi un delito; es, en cualquier caso, una autolesión. No es libertad. La evidencia de esta limitación de la voluntad introducida en nuestras vidas por la televisión o por Internet, tanto más restrictiva cuanto más se multiplican los canales y las páginas digitales, se manifiesta en el hecho de que la única opción verdaderamente libre frente a ellas (el off) es la violencia. En la antigua Roma, el fuego del templo de las vestales debía mantenerse siempre encendido como condición misma de la continuidad de la vida; y su extinción, castigada de la forma más severa, era al mismo tiempo una catástrofe y la causa de nuevas catástrofes. Hoy, la continuidad de la vida está garantizada por los flujos de imágenes ininterrumpidos de las redes informáticas y televisivas; mientras nosotros dormimos, nuestro riñón funciona; mientras nosotros dormimos, la CNN sigue emitiendo; mientras nosotros dormimos, Internet sigue activo. La Vida no está ya en los templos ni en las fábricas metalúrgicas ni –por supuesto- en el ojo siempre vigilante del Dios omnipotente; las nuevas tecnologías, frente a cuyas imágenes manufacturadas pasamos muchas más horas que frente a nuestras montañas, nuestros hijos o nuestros novios, han sustituido y concentrado todos estas funciones biológicas y religiosas. Ellas son la Vida, de la que intermitentemente, en ratos ciegos, cuando nos apartamos de la mesa o del salón para preparar la comida, ir al trabajo, frecuentar a los amigos o sencillamente tomar el sol, quedamos trágicamente fuera. ¿Desconectarnos de Internet? ¿Apagar la televisión? Distintos estudios sociológicos han llamado la atención sobre la angustia que, sobre todo en los sectores más vulnerables, produce una pantalla oscura. La única decisión verdaderamente libre que podemos tomar una vez las nuevas tecnologías han entrado en casa (la de apagarlas) se parece bastante a una eutanasia. Es como si todos los días tuviésemos que asumir la responsabilidad de dejar morir a un pariente hospitalizado; como si todos los días se nos exigiese el gesto repetido (castigo griego, como el de Sísifo o Prometeo) de desconectar nuestro cuerpo de los cables y aparatos que lo mantienen conectado a la Vida. Demasiada responsabilidad para que la asuman los ancianos, los niños, los solitarios, los deprimidos, los abandonados, los cansados, que son la mayoría en este mundo.

La ilusión de la Vida habrá que combatirla recuperando la sociedad misma en el exterior. Pero la tecnología audiovisual no es sólo una ilusión: es también un formato, un aparato. Y si la memoria política y moral de la humanidad puede borrarse de un plumazo, no ocurre lo mismo con la memoria tecnológica. La humanidad futura sabrá fabricar la bomba atómica; la humanidad futura tendrá televisión y telefonía móvil y riñones informáticos que no se dejarán nunca manejar del todo. Precisamente por eso es necesario recuperar la sociedad misma; porque la única manera de frenar la tecnología, e incluso de usarla a nuestro favor, es que la gestione una sociedad consciente y libre y no la voluntad individual de miles de apetencias y gustos y caprichos activados –y emocionados- por la facilidad inmensa, y el placer insuperable, de hacerlo todo pedazos sin moverse del sillón.

Santiago Alba Rico

La Calle del Medio (Cuba)

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julio 05, 2009

Muere un ídolo, Nace un gran negocio...me suena, me suena...

por René Acevedo.

No voy a referirme aca al talento de Michael Jackson, el cual es reconocido a nivel mundial no solo por sus fanaticos (que gracia tendria eso) sino por la critica y el mundo de la musica en general, tampoco a sus excesos y supuestos abusos a menores, no seria el primer genio loco, excentrico o pobre niño acosado por la fama y el exito que hace mil estupideces para llamar la atencion o porque se cree invisible, irreprochable o intocable en esas y otras cosas.
El muerto todavia esta tibio y ya empiezan los homenajes, las celebraciones, los llantos, las especulaciones y sobretodo el "negocio del siglo". Si basta con decir que todavia creen algunos que Elvis esta vivo en alguna isla del Caribe. Lo mismo sucede ahora con MJ, se le compara de hecho con Elvis, con Lennon (ufff, que escalofrios, pues al menos este ultimo tenia bastante mas contenido y mensajes dignos en sus canciones y en sus actos) y con una serie de mitos y leyendas urbanas.En 3 dias ya ha vendido mas copias que en varios años de giras y pasitos "patras", saquen la calculadora y vean que buen negocio ha sido, hasta estan preparando un video con material de sus ultimos ensayos, y suma y sigue.
Bueno, pero mi tema no es si era bueno o malo, pues yo tambien me puse alguna vez pantalones ajustados y calcetas blancas con zapatos pluma pa ver si me salia el pasito famoso. El cuento aca es como la alienacion llega a tal punto que hasta el producto se cree y sabe un "producto", algo irreal, un rey, un dios, resulta totalmente patetico y es quizas en ese punto donde todos pueden ser responsables de su muerte y tambien de su "vida", si se le puede llamar vida a estar las 24 horas con guardias, medicos, encerrado, entubado en drogas, sin nariz, sin privacidad, sin color y sin identidad. Uffff, fuerte no??
El tipo vendio y gano miles de millones de dolares, mas aun sus casas disqueras (obvio, de ellos es el negocio), por cierto dono mucho de su fortuna, pero eso tambien es un buen negocio (sino preguntenle a Farkas), pero en definitiva los que compran y siguen o adoran a estos idolos de barro son los fans, la gente comun, los que se tragan el cuento y el glamour.
Este "niño" a fin de cuentas salio de una familia pobrisima, algo asi como los Parra, guardando las proporciones y el contexto politico y social claro, pero el simil esta en que o cantaban o no comian y aca los jackson tuvieron en su padre a su manager, su protector y su cancerbero. En el fondo, sin querer justificarlo, él es producto del medio, producto de si mismo tambien, de ser el rey del pop autoproclamado, en todo caso, pero confirmado por sus ventas, sus records y sus fanaticos. Nadie que haya nacido en la absoluta pobreza va a poder sobrellevar asi no mas tener de la noche a la mañana una cuenta donde no caben mas ceros, o varias cuentas en suiza, avion personal, tiendas, propiedades, y mas premios de los que pueda guardar y de los que su ego pueda recordar, etc, etc.
Tambien me pregunto...cuantos niños no han habido asi? No fueron Mozart y Beethoven, guardando tambien las proporciones, niños talentosos y explotados por sus padres? No hay quizas hoy mismo en la calle niños bailando, haciendo malabares, cantando para mantener a sus familias?
Y donde estan esos miles de millones de dolares para ayudarles??Donde estan esos miles de millones de compradores de hits? Habra que esperar a que triunfen, se excedan, se droguen y se mueran para alabarlos o regalarles un disco de oro?? Seran suficientes las monedas de $100 que reciben por sus gracias para llegar siquiera a terminar sus estudios o dejar de trabajar para sus padres?
Me pregunto, de quien es la mayor alienacion...de los fans, de los "reyes", del mercado, de un sistema maldito que obliga a vender y venderse, prostituirse por el dinero y la "fama"...

Hmm...me quedan mis dudas.

Será mejor hacer como que el rey esta vestido aunque pose desnudo?
...o decirle que su traje no existe y reir de buena gana como el niño del cuento...?

Les dejo la inquietud.

René Acevedo.

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julio 03, 2009

CNN legitima al gobierno de facto en Honduras

por Karen Méndez - VTV

CNN, una vez más, demuestra que es la voz de los represores, de los usurpadores, de la barbarie. Evidencian que si a sus "amigos" les falla un golpe de Estado contra un presidente que lucha por los intereses de su pueblo, allí estarán ellos para manipular y legitimar lo que todos los países del mundo condenaron unánimemente.
Mientras todos los países del mundo condenan el golpe de Estado en Honduras y desconocen al gobierno de facto que usurpó el poder el pasado 28 de junio, la CNN se encarga de darles voz, protagonismo y legitimidad a los golpistas hondureños.
Cuando se inició la conspiración entre los militares, congresistas, el fiscal y magistrados hondureños, el viernes 26 de junio, CNN dedicó toda su programación a la muerte de Michael Jackson, como si más nada estuviese ocurriendo en el mundo o como si un golpe de Estado contra un gobierno legítimamente constituido, fuera menos importante que la muerte de la estrella del pop, icono de la vergüenza étnica.


El pasado 28 de junio, como no tenían otra muerte que los excusara, cambiaron de plan. Pasaron del silencio informativo a la legitimización de los usurpadores.
Ese domingo, a las 10:00 am, cinco horas después del golpe de Estado, CNN entrevista al fiscal que participó en el golpe y le permitió repetir, una y otra vez, que fue una acción legal, porque según él, "el Presidente se quería perpetuar en el poder, porque tenían que salvar a Honduras del chavismo y porque era inconstitucional efectuar la encuesta de opinión pública que propuso el presidente Zelaya".
Antes de seguir preguntando y sin querer ahondar mucho en los hechos, el presentador de CNN, le expresa al fiscal golpista "su más profundo respeto" y le pide que entienda que él es periodista y que debe hacerle distintos tipos de preguntas, algunas quizás incómodas.
Horas más tarde, CNN es una de las primeras cadenas de noticias en difundir la falsa renuncia del Presidente Zelaya. La mentira les duró pocos minutos, porque el propio presidente hondureño en una entrevista que les concedió, confirmó que nunca renunció al cargo que su pueblo le dio.
La CNN, que se vende como defensora de la libertad de expresión y los derechos humanos, calló y sigue callando descaradamente sobre la situación en Honduras. No dice absolutamente nada sobre las represiones de las que han sido víctimas los ciudadanos que exigen la restitución de su presidente. Ni una sola denuncia por la violación a los Derechos Humanos y constitucionales, perpetrados por el gobierno de facto. Ni un solo comentario sobre el secuestro de la canciller Patricia Rodas, y otros funcionarios del gobierno de Zelaya; y ni una sola información sobre los desaparecidos, como es el caso del alcalde de San Pedro de Sula, Rodolfo Padilla Sunseri, quien fue detenido por militares un día después del golpe y de quien todavía se desconoce su paradero.
El cierre arbitrario y violento de los medios de comunicación estatales y alternativos no generó en su programación el más mínimo debate. Sobre este tema se conformaron con entrevistar al canciller de facto, quien dijo que "las fallas que presentan los medios estatales es por el saboteo del anterior gobierno". A la CNN le pareció convincente el argumento y copió textual sus palabras en el insert (generador de caracteres) de la pantalla. Pero los medios estatales y alternativos hondureños no es que presentan fallas desde el golpe de Estado, es que fueron cerrados a punta de fusil.
Esa tarde pudimos apreciar cómo los militares cerraron violentamente la televisora estatal hondureña, Canal 8. También fuimos testigos de cómo de un momento a otro interrumpieron las transmisiones de Radio Globo Honduras, el único medio, aparte de teleSUR, que nos permitía conocer la realidad de los hechos. Supimos que la habían cerrado porque de un momento a otro se interrumpió la programación y colocaron hasta el día siguiente un hilo musical. Intenté durante varias horas comunicarme con los compañeros de la emisora, pero fue en vano. Nadie contestaba.
Dos días después, su director, David Romero, nos confirmó el cierre de la emisora y nos contó que para salvar su vida de los militares, que entraron de manera agresiva y fuertemente armados, tuvo que saltar de un tercer piso. Hoy David tiene serias fracturas en varias partes de su cuerpo.
Como si fuera poca la manipulación mediática, este martes 30 de junio, CNN decidió partir su pantalla en dos y desestimar la importancia que tenía la intervención del Presidente Zelaya en la ONU. En el insert colocan "Zelaya habla en la ONU. En Honduras se manifiestan en su contra". Nada más alejado de la realidad. Fue teleSUR quien los desenmascaró. Mientras ellos transmitían a los golpistas reunidos en las afueras del Palacio Presidencial e identificaban a Roberto Micheletti como Presidente de Honduras, teleSUR mostraba cómo centenares de hondureños exijían en las calles el regreso del presidente que eligieron democráticamente y cómo fueron reprimidos por pedir el retorno del orden constitucional.
El descaro los hizo llegar tan lejos, que esa misma tarde del martes 30 de junio, CNN repitió hasta el cansancio que la fiscalía hondureña emitió una orden de captura contra Zelaya para que la Interpol lo detuviera en cualquier parte del mundo. ¿Pero en qué planeta vive CNN? ¿Cuál orden de captura puede emitir un gobierno de facto que no es reconocido en ningún país del mundo? ¿Cómo CNN se permite hacerse eco de semejante barbaridad? ¿Cómo se atreven a desafiar las leyes internacionales y legitimar a través de sus pantallas a un gobierno de facto? Como lo hizo ayer en la noche su periodista, Daniel Viotto, cuando entrevistó a la usurpadora Ministra de Finanzas.
CNN, una vez más, demuestra que es la voz de los represores, de los usurpadores, de la barbarie. Evidencian que si a sus amigos les falla un golpe de Estado contra un presidente que lucha por los intereses de su pueblo, allí estarán ellos para manipular y legitimar lo que todos los países del mundo condenaron unánimemente.
Los pueblos nunca olvidarán. La historia nunca los absolverá.

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¿Por qué los animales odian a sus defensores?

Por Juan Pablo Ramos

Se puede leer en la prensa que un cierto Andaur, una suerte de reportero que suele desafiar a las bestias del trópico ante las cámaras de Mega, acaba recibir su primera mordida de cocodrilo, tras cientos de infructuosos intentos previos. La noticia trae a la memoria una copiosa lluvia de recuerdos: desde las lúcidas tentativas de una elefanta mendocida de destripar a Alfredo Ugarte, un entomólogo que solía comer su objeto de estudio (los insectos) en Canal 13; hasta la muerte del afamado “Cazador de Cocodrilos”, Steve Irwin, ensartado por la cola de una mantarraya venenosa. Eso, sin olvidar el fallecimiento del tierno ecologista Timothy Treadwell y su novia, devorados por un feroz oso de Alaska, hecho inmortalizado en el documental “Grizzly Man” de Werner Herzog.


Todas estas historias reales tienen en común que sus protagonistas, los humanos se entiende, afirman ser fervientes amantes de los animales. Hacen llamados conservacionista a su público y declaran que sus aventuras tienen un claro objetivo pedagógico, enseñar a la gente -y sobre todo a los niños- a querer a las impredecibles fieras de la jungla. Por qué, entonces, los inclementes paquidermos, plantígrados, escualos y reptiles se empeñan particularmente en acabar con esta subespecie de homínidos televisados, en claro peligro de multiplicación.Cómo saberlo. Es posible que las bases y el maquillaje le den cierto gusto dulzón a la carne humana, equiparándola al jamón pierna acaramelado. Pero la respuesta más obvia es que hasta los seres irracionales tienen la sabia tendencia a defenderse cuando son molestados. Y hay que decirlo, la mayoría de estos personajes, simples seguidores de Steve Irwin, no son otra cosa que acosadores de animales peligrosos.
Tratar de inmovilizar a un cocodrilo mediante una serie de cuerdas y llaves de karate, con el fin de mostrar su dentadura a los niños, es por lo bajo un acto muy descortés e invasivo. Imagínese que un orangután de pronto lo amarrara usted mediante lianas, pretextando hacer una disertación a sus crías sobre el aparato reproductivo humano. O que un pájaro dodo intentara entablar con usted una sesión de lucha libre, para lucirse ante el resto de las aves de su colonia.
Y conste que la intención no es humanizar a los animales con estos ejemplos, sino rescatar al animal que usted lleva adentro. Qué haría ante tamaños vejámenes. Qué, ante tal invasión a su metro cuadrado. Cómo trataría a un simple ratón que intentara compartir con usted la cama matrimonial durante el invierno. O a un chungungo, que hiciera despachos en vivo desde su cocina.
Como un amigo hace notar, el mordisqueado Andaur suele recorrer ese mundo salvaje con una inútil e incómoda bicicleta al hombro, por encargo de su auspiciador. Se comprende que con tal disfrutar de estas expediciones el conductor estaría dispuesto a cargar con una bicicleta de gimnasio, y haría ejercicio en ella sobre la cumbre del Monte Everest. Ante tales sinsentidos solo queda la justa indignación de toda la fauna del mundo.

nota del posteador: sólo una nota a este lúcido texto, yo habría escrito "defensores", pues estos payasos de los medios de comunicación, no son los verdaderos defensores de la vida animal y salvaje.

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junio 25, 2009

¿Qué está ocurriendo en Irán?


por Alejandro Teitelbau

Irán: supuesto fraude, un laboratorio de intervención.

La noticia de un posible fraude electoral se ha extendido por Teherán como un reguero de pólvora y ha sacado a la calle a los partidarios del ayatolá Rafsanjani contra los del ayatolá Jameini. Ese caos ha sido provocado bajo cuerda por la CIA, que siembra la confusión inundando a los iraníes de SMS contradictorios. Thierry Meyssan explica este experimento de guerra psicológica.

En marzo de 2000, la secretaria de Estado Madeleine Albright reconoció que la administración Eisenhower organizó un cambio de régimen en Irán en 1953 y que ese acontecimiento histórico explica la actual hostilidad de los iraníes hacia Estados Unidos. La semana pasada, durante su discurso en El Cairo dirigido a los musulmanes, el presidente Obama reconoció oficialmente que «en plena Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente [1].

En aquella época, Irán estaba controlado por una monarquía de opereta dirigida por el sha Mohammad Reza Pahlavi. Éste había sido colocado en el trono por los británicos, quienes obligaron a su padre, el oficial cosaco pronazi Reza Pahlavi, a dimitir. Sin embargo, el sha debía avenirse con un Primer Ministro nacionalista, Mohammed Mossadegh. Este último, con el apoyo del ayatolá Abu al-Qassem Kachani, nacionalizó los recursos petroleros [2]. Furiosos, los británicos convencieron a Estados Unidos para que detuviera la deriva iraní antes de que el país se hundiera en el comunismo. Entonces, la CIA puso en marcha la «Operación Ajax», dirigida a derrocar a Mossadegh con la ayuda del sha y sustituirlo por el general nazi Fazlollah Zahedi, hasta entonces detenido por los británicos. Zahedi instauró el régimen de terror más cruel de la época, mientras el sha servía de tapadera a sus abusos posando para las revistas people occidentales.



La Operación Ajax estuvo dirigida por el arqueólogo Donald Wilber, el historiador Kermit Rooselvet (nieto del presidente Theodore Roosvelt) y el general Norman Schwartzkopf senior (cuyo hijo homónimo estuvo al mando de la Operación Tormenta del Desierto). Dicha operación continúa siendo un prototipo de subversión. La CIA idea un escenario que da la impresión de un levantamiento popular mientras se trata de una operación secreta. El punto culminante del espectáculo fue una manifestación en Teherán, con 8.000 extras pagados por la Agencia, para proporcionar fotos convincentes a la prensa occidental [3]

¿La historia se repite? Washington ha renunciado a atacar militarmente a Irán y ha disuadido a Israel de tomar esa iniciativa. Para conseguir «cambiar el régimen», la administración Obama prefiere jugar la carta –menos peligrosa aunque más incierta- de la acción secreta. A raíz de la elección presidencial iraní, grandes manifestaciones oponen en las calles de Teherán a los partidarios del presidente Mahmud Ahmadinejad y su guía Ali Jameini por un lado y a los partidarios del candidato derrotado Mir Hossein Musavi y del ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjami por el otro. Dichas manifestaciones reflejan una profunda división en la sociedad iraní entre un proletariado nacionalista y una burguesía que lamenta su marginación de la globalización económica [4]. Actuando bajo cuerda, Washington intenta influir en los acontecimientos para derrocar al presidente reelegido.

Una vez más, Irán es un campo de ensayo de métodos innovadores de subversión. En 2009, la CÍA se apoya en una nueva arma: el control de los teléfonos móviles.

Desde la generalización de los teléfonos móviles, los servicios secretos anglosajones han multiplicado sus capacidades de interceptación. Mientras que la escucha de los teléfonos fijos necesita instalación de cables de derivación, y por lo tanto agentes sobre el terreno, la escucha de los móviles se puede hacer a distancia gracias a la red Echelon. Sin embargo, ese sistema no permite interceptar las comunicaciones telefónicas vía Skype, de ahí el éxito de los teléfonos Skype en las zonas de conflicto [5]. Así, la National Security Agency (NSA) acaba de hacer propuestas a los proveedores de acceso a Internet de todo el mundo para obtener su colaboración. A los que han aceptado se les ha retribuido generosamente [6].

En los países que ocupan –Iraq, Afganistán y Pakistán-, los anglosajones interceptan todas las conversaciones telefónicas emitidas por móviles o conectadas con ellos. El objetivo no es conseguir transcripciones de tal o cual conversación, sino identificar las «redes sociales». En otras palabras, los teléfonos son los chivatos que permiten saber con quién se relaciona una persona determinada. A partir de ahí se puede conseguir la identificación de las redes de resistencia. Posteriormente, los teléfonos permiten localizar los objetivos identificados y «neutralizarlos».

Por eso, en febrero de 2008, los insurgentes afganos ordenaron a los diversos operadores que detuviesen su actividad todos los días desde las 17:00 a las 03:00 h., para impedir que los anglosajones siguieran sus movimientos. Las antenas de quienes no cumplieron dicha orden se destruyeron [7].

Por el contrario (la central telefónica hormis resultó afectada por error), el ejército israelí se cuidó mucho de bombardear las antenas telefónicas en Gaza durante la operación Plomo Fundido en diciembre 2008-enero 2009. Aquí aparece un cambio total de estrategia por parte de los occidentales. Desde la guerra del Golfo prevalecía la «teoría de los cinco anillos» del coronel John A. Warden: el bombardeo de las infraestructuras telefónicas se consideraba un objetivo estratégico para sumir a la población en la confusión y al mismo tiempo cortar las comunicaciones entre los centros de mando y los combatientes. Ahora es al contrario, es necesario proteger las infraestructuras de las telecomunicaciones. Durante los bombardeos de Gaza, el operador Jawwal [8] dio crédito a sus abonados, oficialmente para ayudarlos, en realidad por interés de los israelíes.

Un paso más allá, los servicios secretos anglosajones e israelíes han desarrollado métodos de guerra psicológica basados en la utilización extensiva de los móviles. En julio de 2008, tras el intercambio de prisioneros y cadáveres entre Israel y Hezbolá, los robots lanzaron decenas de miles de llamadas a los móviles libaneses. Una voz en árabe advertía contra cualquier participación en la resistencia y denigraba a Hezbolá. El ministro libanés de Telecomunicaciones, Jibran Bassil [9], presentó una denuncia ante la ONU contra esa flagrante violación de la soberanía del país [10].

En la misma línea, decenas de miles de libaneses y sirios recibieron una llamada automática, en octubre de 2008, que ofrecía 10 millones de dólares por cualquier información que permitiera localizar y liberar a los soldados israelíes prisioneros. Las personas interesadas en colaborar debían dirigirse a un número en el Reino Unido [11].

Este método se está empleando en Irán para intoxicar a la población con la difusión de noticias alarmistas y para canalizar el descontento que suscitan.

En primer lugar, se difundió por SMS durante la noche del escrutinio la noticia de que el Consejo de los Guardianes de la Constitución (equivalente al Tribunal Constitucional) había informado a Mir Hossein Musavi de su victoria. Así, el anuncio, varias horas después, de los resultados oficiales –la reelección de Mahmud Ahmadinejad con el 65% de los votos-, apareció como un enorme fraude. Sin embargo, tres días antes, Musavi y sus amigos consideraban segura la victoria masiva de Ahmadinejad y se esforzaban en explicarla por los desequilibrios en la campaña electoral. Así, el ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani detallaba sus quejas en una carta abierta. Los institutos de sondeos estadounidenses en Irán pronosticaban una ventaja de Ahmadinejad de 20 puntos con respecto a Musavi [12]. En ningún momento pareció posible la victoria de Musavi, incluso aunque es probable que el trucaje acentuase el margen entre ambos candidatos.

Posteriormente, los ciudadanos seleccionados se dieron a conocer en Internet para conversar en Facebook o se abonaron a las líneas de información Twitter. Entonces recibieron, siempre por SMS, las informaciones –verdaderas o falsas- sobre la evolución de la crisis política y las manifestaciones en curso. Se trataba de mensajes anónimos que esparcían noticias de tiroteos y numerosos muertos; noticias que hasta la fecha no se han confirmado. Por una desafortunada coincidencia de calendario, la empresa Twitter debía suspender el servicio durante una noche, el tiempo necesario para el mantenimiento de sus instalaciones. Pero el departamento de Estado de Estados Unidos intervino para exigirle que suspendiera dicha operación [13]. Según el New York Times, esas operaciones contribuyeron a sembrar la desconfianza entre la población [14].

Simultáneamente, en un nuevo esfuerzo, la CIA moviliza a los militantes anti iraníes en Estados Unidos y el Reino Unido para añadir al desorden. Se ha distribuido una Guía práctica de la revolución en Irán, que incluye varios consejos prácticos, entre ellos:

- Ajustar las cuentas Twitter sobre la zona horaria de Teherán.

- Centralizar los mensajes en las cuentas Twitter@stopAhmadi, iranelection y gr88.

- No atacar los sitios oficiales de Internet del Estado iraní. «Dejen hacer al ejército» de EEUU para eso (sic).

Al aplicarlos, esos consejos impiden cualquier autentificación de los mensajes Twitter. Ya no se puede saber si los envían testigos de las manifestaciones en Teherán o agentes de la CIA desde Langley, y no se puede distinguir lo verdadero de lo falso. El objetivo es crear todavía más confusión y empujar a los iraníes a luchar entre sí.

Los estados mayores de todo el mundo siguen con atención los acontecimientos en Teherán. Cada uno intenta evaluar la eficacia de este nuevo método de subversión en el laboratorio iraní. Es obvio que el proceso de desestabilización ha funcionado. Pero no es seguro que la CIA pueda canalizar a los manifestantes para que ellos mismos hagan lo que ha renunciado a hacer el Pentágono si no desean hacerlo: cambiar el régimen, acabar con la revolución islámica.

 Thierry Meyssan


[1] «Discurso en la Universidad de El Cairo», Barack Obama, 4 de junio de 2009.

[2] «BP-Amoco, coalición petrolera anglosajona», Arthur Lepic, Red Voltaire, 10 de junio de 2004.

[3] Sobre el golpe de 1953, la obra de referencia es All the Shah’s Men: An American Coup and the Toots of Middle East Terror, de Stephen Kinzer, John Wiley & Sons editores (2003), 272 pp.

[4] «La société iranienne paralysée», Thierry Meyssan, Red Voltaire, 5 de febrero de 2004.

[5] «Taliban using Skype phones to dodge MI6», Glen Owen, Mail Online, 13 de septiembre de 2008.

[6] «NSA offering ’billions’ for Skype eavesdrop solution», Lewis Page, The Register, 12 de febrero de 2009.

[7] «Taliban Threatens Cell Towers», Noah Shachtman, Wired, 25 de febrero de 2008.

[8] Jawwal es la marca de PalTel, la sociedad del multimillonario palestino Munib Al-Masri.

[9] Jibran Bassil es uno de los principales líderes de la Corriente Patriótica Libre, el partido nacionalista de Michel Aoun.

[10] «Freed Lebanese say they will keep fighting Israel», Associated Press, 17 de julio de 2008.

[11] El autor de este artículo ha sido testigo de esas llamadas. También se puede consultar «Strange Israeli phone calls alarm Syrians. Israeli Intelligence services accused of making phone calls to Syrians in bid to recruit agents», Syria News Briefing, 4 de diciembre de 2008.

[12] Citado en «Ahmadinejad won. Get over it», Flynt Leverett e Hillary Mann Leverett, Politico, 15 de junio de 2009.

[13] «U.S. State Department speaks to Twitter over Iran”, Reuters, 16 de junio de 2009.

[14] «Social Networks Spread Defiance Online», Brad Stone y Noam Cohen, The New York Times, 15 de junio de 2009.



¿Quién es Musavi?

Musavi fue Primer Ministro de Irán durante la guerra con Irak (1981- 1989) Tiene en su currículum haber ejecutado la orden de la matanza de miles de presos políticos. Fue durante su mandato cuando la totalidad de partidos y organizaciones políticas, sindicatos, organizaciones feministas, etc. fueron perseguidos, sus miembros –miles de ellos jóvenes estudiantes de institutos y universidades-, detenidos , torturados y ejecutados. Se trata de la mataza más grande de la historia contemporánea de Irán. Entre las víctimas, unos 53 miembros del comité ejecutivo del partido comunista, Tudeh, de los cuales 4 habían pasado 25 años de su vida en las prisiones del Sha.

Poetas, escritores, profesores de universidad, profesionales de medicina, decenas de militares (entre ellos el comandante en jefe de las fuerzas marinas de Irán, Genral Afzali, acusado de pertenecer al partido comunista), los principales representantes de las minorías religiosas en el parlamento (todos de izquierda), fueron ejecutados tras sufrir inimaginables torturas físicas y psicologicas (como ser forzados a dispararles el tiro de gracia a sus compañeros). Las reivindicaciones de las minorías étnicas, que componen alrededor del 60% de la población del país, por una autonomía administrativa, fueron duramente aplastadas, y cientos de kurdos y turcomanos fueron ahorcados en las plazas publicas. La magnitud de la represión política, religiosa, étnica y de género del régimen islamista obligó a unas 4 millones de personas a tomar el rumbo de exilio, en el que ha sido el mayor éxodo de iraníes de toda su historia. Se estima en unas 30.000 las personas asesinadas en pocos meses en el año 1988.

En 2008, en ocasión del 20 aniversario de la matanza, Amnesty International publicó un informe en el que pide que rindan cuentas los responsables de la llamada “matanza de las prisiones “ porque buena parte de las víctimas estaban ya en prisión cuando fueron asesinadas. No todos en Irán durante la campaña olvidaron ese sangriento episodio. Cuando Mussavi fue a hacer campaña electoral a algunas universidades (Zanjan en el nordeste de Irán y Qazvine en el centro) , los estudiantes le exigieron explicaciones sobre su papel en la matanza de 1988.



Alejandro Teitelbau

Abogado especialista en derecho internacional.

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junio 05, 2009

Adiós David Carradine


Adiós David Carradine, "Kung Fu", el "pequeño saltamontes".



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